Me llegó una invitación vía Facebook para ir a ver una obra que dirige quien me dio clases de teatro en los últimos dos años. Tanto quiero y tanto extraño al teatro, que me invade el cuerpo una sensación de añoranza. Los ojos se me llenan de lágrimas.
Suspiro. No sé si es angustia, no. Es añoranza dije antes.
Extraño Timbre 4.
No quiero volver. Es el camino que elegí y hoy elijo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


4 atrevidos:
no te hagas, ¡andá a ver esa obra, canejo!
Anda a ver la obra y distendete un rato!
Me estoy perdiendo algo. ¿Dejaste teatro? Espero que no.
Como los demás: anda a ver la obra!
Iré a ver la obra, obvio. Ya estuve tratando de manguear entradas, obvio.
Dejé teatro, sí, por qué 'espero que no'? qué fetiche tiene la gente con relacionarse con alguien teatrero, eh. Si dejé teatro es porque siento que me va a a hacer bien, porque lo necesito.
Publicar un comentario