lunes, 12 de abril de 2010

La compañía inesperada

Ayer fui sola al cine. Al Gaumont, del Incaa. Iba a ver Paco. La otra opción era un documental de Ernesto Sábato. Ambas me interesaban.
Llego 10 minutos antes de la primer película, que era la hora en que comenzaba la segunda.
Me pongo a hacer la fila para comprar mi entrada. Se me acerca un chico.
Chico: ¿Qué película vas a ver?
CV: Paco. ¿Por?
Chico: Ah... porque tengo una entrada para Ernesto Sábato.
CV: Uhhhmm.
Chico: Bueno, te la dejo, fijate si la podés vender. Chau.
CV: Ehhh.. bueno, ¡gracias!

Dudé dos segundos, y cambié de plan. No me iba a poner a tratar de vender esa entrada, así que me metí en la sala a ver el documental de un grande. Delante mío entró el chico. Nos sentamos juntos. El film ya había comenzado.
Chico (por nosotros dos): Ésto parece una película.
CV: Sí, totalmente.

No voy a negar que intentó acercarse a mí durante la peli y yo lo esquivé. Terminó el documental. Salimos del cine mientras comentábamos algo. Le dije que me iba para allá, él iba para el lado contrario, así que un gracias y un adiós.

Ni siquiera supe su nombre. Me encantó la situación.

Mi amigo Mr.X diría 'esas cosas sólo te pasan a vos'

6 comentarios:

La Criatura dijo...

qué lástima que no vieron una de miedo... (asi te abrazaba)

Burbuja dijo...

que buena onda!
un beso

Pepita dijo...

Levante se llama eso.

Cielo Violeta. dijo...

Qué lástima, Criatu, qué lástima!

Burbu, de cómo ir gratis al cine, jaja.

Pepi, mmm... ni. El flaco tenía la entrada al pedo. Obvio que me la dio a mí y no a un hombre, eso es claro!

Los amigos del duende dijo...

Bien... almenos lo intento!!!!... deberias ir de nuevo a ver si esta!!!

Cielo Violeta. dijo...

Para que me regale otra entrada? jajaja.