martes, 29 de diciembre de 2009

Mi 2009

Me están resultando muy curiosas las prioridades humanas en los balances anuales. He leído en blogs y similares cada cosa que no puedo creer, mil formas de encararlo, de sentirlo, de vivirlo, algunas muy interesantes y positivas, otras muy grises, y otras tan tontas que me da cosita.

¡Y acá voy yo!
(Al leer ésto usted se somete y expone a leer cosas que pueden gustarle, causarle rechazo, no importarle, no generarle nada, hasta herirlo. Está advertido, después no diga que no le avisé)

Comencé el año a las patadas con mi ex, pero igual nos fuimos de vacaciones. La pasé hermoso, hasta que el hechizo se rompió, por no decir que fue un esguince en mi pie. Abortamos la luna de miel para volver a la gran ciudad. Yo estuve muy triste pero seguimos adelante.
Continué yendo a la fonoaudióloga, también a clases de canto.
Por primera vez logré hacer un segundo año de teatro en una misma escuela. Encontré mi lugar, y estoy muy contenta ahí, con el método, con mi profe Lorena, con la gente.
Logré ir a contact impro dos veces por semana, mi cuerpo estaba despierto como pocas veces en mi vida.
Comencé terapia con Gretel, una ídola que me ayudó y me ayuda mucho a descubrir cosas de mi persona que sin esa mirada no puedo ver. De una vez por semana pasé a ir dos, y así estoy, analizándome mucho.
Mi cumpleaños fue muy divertido, alocado (y gracias Peter por poner tu casa, a cuestas de saber los resultados que eso traía), y por sobretodo, mi cumpleaños fue delatador. Pude contarle a mis amigos algo que hacía tiempo que venía generándome incomodidad que no lo sepan. Y el simple hecho de que ellos se enteren fue suficiente para aclarar mentalmente qué es lo que me sucede (perdón tanto misterio, pero no quiero hacerlo público porque no sé quién puede llegar a leerme).
Me puse aparatos en los dientes inferiores.
¡Bajé un montón de peso!
Me gané una nueva amiga, la Colo.
Fui la peor asistente de fotografía. Pero intenté ser buena novia.
Me crucé con dos ojos turquesas que me robaron la atención en mis clases de teatro, pero así logré separarme de mi ex novio, nos estaba costando horrores y la presencia de esos ojos lo hicieron posible.
Recuperé amistades que habían quedado un poco en el olvido. También volvió a tomar forma mi grupo de amigos del secundario.
Recuperé un poco mi vida social. Fui a muchas fiestas teatrales hasta que me cansaron -y justo se terminaron-. Fumé porro más que nunca.
Volví a sentir mi energía de vida, mis tiempos y mis maneras. Y también sentí que me falta mucho por recorrer para llegar más a ser yo.
Reviví mi sexualidad con mucha alegría.
Vendí alfajorcitos en Parque Centenario. Hice collares de papel -que planeo vender-.
Lloré semanas seguidas. Aprendí a pedir un hombro cuando lo necesité.
Hablé y especulé demasiado de hombres con la Colo (esa amiga que me llevo de este año).
Disfruté los desayunos, las meriendas. Caminé bajo la lluvia. Me resigné a canto. Perdí contact impro en la separación de bienes, y con eso parte de la agilidad corporal que tenía. Hice un seminario de clown, música, impro y contact impro, que me resultó muy fructífero.
No me enfermé. Empeoró mi vitiligo y luego mejoró.
Volví al chico figurita repetida clásica. Y me desinteresé como nunca por él.
Dibujé mi pared. Me pinté las uñas de azul, de verde (mejor dicho, hice lo que quise). Me corté el pelo bien corto.
Escribí mucho en mi blog.
Volví a sentir celos -esto es algo lindo-.
Sentí miedo ante una cita. Me olvidé de algún que otro compromiso. Empecé natación y duré una semana.
Me divertí, me reí. Lloré por mi idiotez, por mi fragilidad.
Me declaré frente a un lago artificial. Rompí mi palabra. Disfracé la realidad.
Endulcé oídos. dejé que endulcen los míos. Me entregué.
Así como yo me separé, mi madre también. Y lamenté mucho perder a Guille, que era como un padre para mí.
Recordé por qué y qué me gusta del teatro. Registré el placer de actuar, que lo siento hasta en un casting. Vi muchas obras. Leí buenos libros.
Me emocioné viendo fotos de gente que festeja Navidad entre amigos sin familia. Fui al cine.
Vi poco a mi viejo, pero no me peleé tanto como antes.
Tiré huevos y harina a mis compañeros de la vida cuando se recibieron. Y me ensucié con ellos.
Bailé, me emborraché. Lloré borracha por amor al escuchar un reggeaton.
Tuve un post-sexo de película, y lo dije.
Jugué. Enloquecí. Me fui de mi cabales. Volví a mí.
Mis padres comenzaron a verse en función de amigos. Y tuve que aceptarlo.
Lo único laboral que hice fue vender alfajorcitos en el Parque y trabajar un día de vendedora. Me lo reproché muchísimo todo el año.
Sentí que la cabeza no me daba. Me sentí perdidísima, con miedo. Recuperé kilos.
Tuve vergüenza por sentirme inactiva. Luché contra ello y no siempre logré vencerlo.
Bajé mi nivel de exigencia.

Viví alegría, tristeza, cariño, enamoramiento, ira, deseo, celos, rechazo, dolor, amor. Y muchas emociones más. Esas que te hacen sentir vivo.


Lo más lindo es que las pilas para el 2010 están cargadas, que tengo proyectos que me entusiasman y que voy a empezarlo con todo.

2009, te guardo en el baulito de recuerdos, aunque este balance lo sienta tan incompleto y no sepa muy bien con qué completarlo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Una pavadita

La misma amiga que hace unos días me dijo que yo entro en la categoría de los amigos que no se eligen, que vienen en el combo de la vida (con todo lo malo que eso implica!) ayer charlando me dijo:

'Yo a vos te digo algo y me doy cuenta que estás atenta, escuchándome, prestándome atención'.

No es la gran cosa. Pero fue lindo oir eso. Una pavadita que en tiempos tan especiales hace bien escuchar.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Hasta que el sexo nos separe

Físicamente el sexo logra por unos minutos, unos días, unos meses unir a las personas. El sexo une gente que se quiere, que se ama, que se calienta, gente que mucho no se soporta, hasta gente que se detesta.
Así como el sexo nos da algo -placer-, nos hace perder otro algo. Me pasó de conocer a alguien, tener encuentros sexuales o historias amorosas, y luego lamentarme porque no podía lograr tener una amistad con él debido a que el vínculo era sexual y eso lo había emputecido. Mientras tanto, envidiaba a quienes nos rodeaban por poder tener con esa persona un vínculo más ameno, sin tanta histeria ni pavada sexual.
Recuerdo estar hablando con un ex-chongo con el que nunca logré tener una relación sana donde él me decía que nosotros podríamos ser grandes amigos, pero que a su vez era imposible. Y sí, el sexo arruinó una posible amistad. O no, tal vez ni siquiera hubiéramos interactuado sin el deseo físico que nos unió.
Otro caso que me lleva a preguntarme qué hubiera pasado sí..., fue una persona con quién tenía muchísima química como amigos, pero un día ebrios nos dimos un beso. A partir de ese momento no lo ví más. Perdí un potencial amigo por un tonto beso. O no. Quizá en ese caso era una atracción intelectual que encubría la sexual, y una vez que se llevó acabo el encuentro íntimo, la atracción intelectual se desvaneció. Porque ¿cuántas veces ha pasado que, con alguien con quien uno habla mucho, después de coger no encuentra qué decirle?

El sexo termina quitándote algo, hay un interés que desaparece. Una vez que pasó el encuentro sexual, algo se pierde, decanta, se esfuma. Una magia, una energía que atraía a dos cuerpos muere.
A veces pienso en que me hubiera gustado que algún compañero de cama sea un amigo, pero no se dio. Tal vez sea porque la amistad perdura en el tiempo, el amor/sexo no. Tal vez sea porque simplemente no fluyó generar un vínculo no sexual, tal vez sea que nos encasillamos como amantes, y no pudimos corrernos de ese lugar. Tal vez sea que estabamos destinados a tener relaciones sexuales y nada más.
Pero no puedo dejar de pensar en que el sexo nos une tanto que nos termina separando.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Amigos son los amigos

Me subí al auto, respiré profundo. Acababa de cerrar de modo abrupto mi año teatral, sin tanto adiós. No dije mucho más que quería pizza pero no podía pensar a dónde ir. Tenía una mezcla de cansancio físico e intelectual que no me dejaba resolver ni una comida.
Mis amigas me dijeron que vayamos a dormir todas juntas a la casa de una de ellas. Vacilé, les dije que no, pero de pronto sentí que habiéndome pasado tantas cosas en las últimas 30 horas, me haría muy bien poder contar con sus oídos.

Así fue, en la cama matrimonial, yo en el medio de las dos, anticipándoles que sería larguísimo, empecé mi discurso. Pocos minutos después noté cómo ellas dejaban de responder y no prestaban atención a mi decir. Se estaban quedando dormidas, y yo ahí, cargada de palabras atravesadas deseosas de salir al exterior, pidiendo ser escupidas.

¡Yo necesitaba expresarme y mis amigas se durmieron, sí! No me quedó otra que cerrar los ojos, relajarme y dormir.

Es que la verdadera amistad es eso, necesitar expresarte, que tus amigas que están ahí para escucharte se queden dormidas y vos no te enojes. Así de simple, así de cruel, así de lindo.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Un beso en la frente para mí

Me duele mucho la cabeza. Creo que me va a estallar.


Mentira.
No es la cabeza, es el alma.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Hoy ficción: Contra-dicción

Manuel me dijo que estaba en la plaza de enfrente, y me pidió por favor que no vaya. En serio me lo dijo. No vengas. Porque yo... ¿qué iba a hacer?, preguntarle quéhacéstodobien, esperando que me conteste algo grandioso. Y no, no tiene nada de grandioso para decirme, él nunca me dice cosas interesantes. Conmigo él no puede. ¿Si me doy cuenta de cómo él guarda silencio cuando estoy presente? Claro que sí, ¿Si tengo noción de que no es así con el resto de la humanidad? Por supuesto, y eso es lo que más me incomoda. Pero no voy a preguntarle porque calla, sé que no va a andar haciéndose el pobrecito, la víctima, ni el infeliz delante mío, ya sé, ya sé eso. No me va a explicar su silencio. Ni dónde está su mente cuando está arriba mío. No lo voy a intentar. No lo voy a hacer. No voy a cruzar la calle, porque no me va a decir nada, y cuando él intente mentirme sobre qué hace ahí, con ese discurso que ya tiene pensado de antemano, no va a poder y va a haberme ya dicho que nada, que no está haciendo nada ni tiene nada para hacer. Y como siempre, va a sentir que eso es él. Nada, la nada misma. Una nada que es mía, mi nada. Una nada que no habla, no hace, no piensa, y que hasta dejó de gozar. Todo porque él se siente así. La nada.

Yo me pregunto, ¿si se siente de ese modo y realmente no quiere que vaya, para qué me dice que está ahí, en la plaza?

martes, 8 de diciembre de 2009

Jugando con fuego

En una tarde en que brillaba el sol, en plena época de frutillas, sentí cómo me caían mil fichas sobre todo lo que sentía por él. Acababa de entender por qué no me cansaba de su piel. El fuera de juego era evidente decía Calamaro y todos los que atestiguaban nuestro vínculo. Yo, con aires de superada, no había caído en la cuenta, no quería reconocer lo que él provocaba en mí.
Saber que ese viernes tendría una cita romántica con quien podría ser su futura novia, hizo que entendiera que mi corazón era suyo, y que no había vuelta atrás. Saber que lo perdía hacía que viera con claridad cuánto lo necesitaba entre mis brazos. Necesitaba tener un límite para tomar conciencia de mis sentimientos.
Ese miércoles soleado sentí que no lo vería nunca más, así que entre lágrimas de desperación e intentos de estudio, decidí verlo para confesarle todo lo que me generaba.
El viernes ,-el de su cita romántica-, fui a su casa a decirle del modo menos espontáneo existente, con cada una de las palabras pensadas y repensadas, lo que sentía. Aún hoy recuerdo esas palabras de forma textual, tenían un dejo de falta de compromiso con lo que decía, para protegerme.
Mientras él lavaba los platos, yo arranqué mi discurso. Él me miró con simpatía, me felicitó por mi valentía, intentamos charlar un rato más, pero no pudimos. Me fui, con el corazón destrozado, creyendo que nunca más sabría de él.

Si no hubiera estado la presencia de una futura chica, yo no sé hasta dónde hubieran seguido dando vueltas mis sentimientos como electrones que van y vienen hacia el núcleo de la célula.
A veces, uno necesita un límite que te sacuda.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Adiós 2009

¡No! ¡aguantá!
Todavía no hagas ningún balance del año, que si lo hacés va a perder sentido, porque sí y sólo sí ya lo hiciste, diciembre se va a encargar de darle un giro de 180° a este año que pasó.
Es ley.

Me despido dejando en el tintero todo lo que este año me dio, y expectante de que diciembre me sorprenda un poquito, porque él es así, perverso.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Leí por ahí

'Los libros tienen orgullo, si los prestás no vuelven'
Librería de Cabildo y Roosevelt.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Perfume

El libro 'El perfume' de Patrick Süskind cuenta la historia de un hombre, Jean-Baptiste Grenouille, que carece de olor, pero a su vez tiene un olfato excepcional, disfruta y aprecia sentir el aroma de cada objeto, de la madera, de la humedad, de un fruto, de las personas.
El protagonista de la novela conoce a un gran perfumista que lo ayuda a realizar una fragancia que logra enamorar a absolutamente todas las personas y quien lo porta consigue que todos se rindan a sus pies. ¿La clave del perfume? Utilizar el aroma de las 13 mujeres más bellas.
La sensibilidad que tiene el protagonista para con los olores y cómo éstos son descriptos logra capturarme. Es curioso que el libro lo haya leído sólo una vez, y que la película que se realizó a partir de éste la haya visto dos o tres veces nada más.
De todas formas, lo recomiendo.
(Este post es reiterativo porque ya hablé de este libro años atrás, pero en realidad es una introducción a lo que sigue)

En los últimos tiempos empecé a sentir una apreciación particular por los olores humanos. Mejor dicho, tomé conciencia de la importancia que tiene para mí el aroma de la otra persona, y cómo ésto me moviliza.
El perfume humano es erotismo puro. Me descubro deseando más un cuerpo con unas horas de 'uso' que uno recién salido del agua. Busco todos los aromas del otro, trato de hacer huellas en mi memoria de esos olores, y me siento Jean-Baptiste Grenouille, haciendo una fiesta de sabores y olores.
Recuerdo una conversación con mi hermana, donde ella me preguntaba si el beso que había recibido tenía gusto. Es que cuando alguien no te gusta, por más profesional que sea el beso, no le sentís sabor. ¡Y qué aburrido es un beso así! Te están vendiendo hielo por helado.

En algún punto Patrick Süskind está en lo cierto cuando hace que, a partir de bellas mujeres, su personaje cree el perfume que enamora al mundo entero.

Hoy puedo decir que es un hecho, el aroma corporal es un motor del deseo. Y qué bello motor.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

A punto

Hay un momento, una situación determinada, en que entendés cómo es la otra persona y lo que te espera. Es un instante decisivo donde podés salir corriendo o arriesgarte, sabiendo que traerá sus consecuencias negativas.
Pensá en tu último amorío ¿acaso no hay un momento click en que tomaste conciencia de dónde te estabas metiendo?
Bancarsela o echarle fly, esa es la cuestión.

Yo casi siempre opto por bancarmela. Soy medio masoca, qué querés que le haga.

Lista para la guerra

Después de mucho decirme a mí misma que lo necesito, me compré un conjunto de ropa interior re lindo.

Con esto tengo garantizada la falta de sexo. Es ley. Triste ley.

sábado, 21 de noviembre de 2009

La novela de la tarde

Hace dos años y medio, luego de mucho tiempo de estar mal, mis padres se separaron. Mi vieja volvió con su amor de 25 años atrás, su primer novio, el de su adolescencia.
En esta historia, digna de una novela romántica, todos nos llevamos bien con él, sus asados merecen aplausos, toca el piano, y muchas más cosas buenas.
Pero como las novelas son novelas y la vida real tiene poco que ver con eso, luego de dos años de amor y felicidad se separaron. Esto fue hace diez días.
El jueves fue el cumpleaños de mi hermana. Llegué a la 1 am a mi casa. Mi casa está en un primer piso por escalera. Apenas abrí la puerta, sin distinguir ninguna palabra en particular, sentí ese timbre de voz conocido. No tenía dudas, al llegar a la terraza, ahí lo ví, en la mesa junto a mi madre y mi hermana, sentado charlando estaba mi padre.

¿Continuará?
¡Qué horror!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Gorrrrrrrrrrrda

Entre restaurant, café con tostado, cumpleaños con catering de Las Violetas, este fin de semana me dejó redondísima.
Ayer el jean me ajustaba y me restaba movibilidad -hoy no me animé a probármelo- ¡Un horror! Encima estoy hinchada y me siento fea porque me estoy por indisponer.

Sí, ayer yo era una gorda de esas que se le escapan los rollos.

La situación se prestaba para optar entre comerme el malhumor, esconderme en mi casa en pijama y no salir en todo el día; o podía comer sólo verduras y hacer deporte hasta caer agotada para gastar algo de todas las calorías ingeridas.
Ninguna de las dos opciones fue la elegida.
Bah, más o menos. Recurrí a comer lo indispensable. Me saqué el jean, me puse una babucha bien floja, y salí a la calle a caminar 30 cuadras deseando no cruzarme a ningún ex-chongo, de esos que deseás que se queden calentitos al verte más linda que nunca.
Que me apriete el jean, no aceptar mi condición de excedida de gula y en su lugar recurrir a la ropa floja para disimular y poder salir a la calle con mayor seguridad, fue terrible. Me sentía la gorda que se esconde porque se da vergüenza así misma. La babucha floja era la única manera de salir a la calle y no sentirme incómoda conmigo misma.

Como era de esperarse, en esos días que te escondés -sobretodo de los hombres-, apareció J., diciéndome de vernos. ¡En ese estado deplorable no podía hacerlo!, dudé un poco, pero como soy una buena mujer de síntomas premenstruales, me dije 'que me acepte como soy, ya fue'. Así que me miré al espejo, metí panza, me convencí de que no estaba tan grave, que he estado peor en mi vida, y recurrí al mejor invento del siglo: el señor vestidito flojo.

Cacé mi cartera y allá fui, hacia Caballito.


Y entonces...

J: Bueno, gorda... (él jamás me dice gorda)
Yo: Ay, sí, ¿viste? ¡estoy gorda!
J: No, estás bien. Antes estabas muy flaca. Ahora tenés de dónde agarrar. Que las demás sean así de flacas no quiere decir que vos éstes gorda.

Un rato después, en el medio de un abrazo, me agarró la panza con algo de ganas.

¡Gracias J, era lo mejor que podías hacerme hoy!
Que después de un día de crisis femenina un muchacho te diga que estás linda con más kilos, es maravilloso.

¡Cómo no voy a quererlo a este chico!

Ah, hoy comí sin culpa. Obvio.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Escupiendo letras

¿Viste cuándo tenés esa loca necesidad de expresar absolutamente todo lo que te pasa? Estás todo el tiempo escribiendo, acá y allá. El Facebook en ese sentido se vuelve una delicia de palabras impresionante, un bombardeo, un pelotudeo tremendo. Querés que la gente te mime, es eso, y nada más.
Entonces cazás una hoja, escribís un par de líneas. Te ponés a leer, justo caés en un libro lleno de frases que te dejan pensando, empezás a anotarlas en un cuaderno. En el medio te agarra una ansiedad por volver a escribir. Dejás el libro a un costado, agarrás otra hoja, y empezás, una vez más. Decidís que te molesta no poder borrar, así que vas a la pc, abrís el blog y empezás a llenar la pantalla blanca de letras. Escribís un texto, lo convertís en pseudopoema, luego dejás de lado las reglas de la escritura y empezás a hacer una híbrido de géneros literarios. Lo releés 20 veces, decidís que de eso sólo se rescata la tercera parte, y te da lástima que sea así, entonces lo dejás archivado para modificar en otro momento.

Y querés decir lo que te pasa.
Entonces, ¿qué me pasa? Me pasa que estoy perdida, un poco barada, no sé por dónde arrancar. Tengo que armar mi vida desde casi cero -o al menos así lo siento-, y a esta altura del año es complicado. Esperar a marzo es una eternidad. Entonces busco, busco, y no encuentro. Vienen a mi mente ideas que sólo quedan en ideas. Debería hacer una especie de brainstorming de la vida, de quéhaceres. Algo. Es todo tan amplio y tan escaso a la vez, hay tantas posibilidades y a la vez ninguna.
Me pregunto si hacer o no una carrera, si meterme en eso o no. La realidad es que me da paja. Pensar en facultad pública me estresa de antemano. Pagar una privada, olvidate que quiera que lo haga mi madre. Además, no me cierra la idea de pagar por algo que puede ser gratuito.
¿Me meto en la EMAD (terciario) a hacer la carrera de actuación? no tengo ningún allegado que haya terminado la carrera ahí. Me da miedo no aprobar el ingreso. No tengo ganas de pasar por ese bajón. ¿Y si decido hacerla y no entro? ¿qué haré?
Ayer pasé cerca de la facultad de Psicología, miré y respiré el barrio con cariño. Fantaseé cursar alguna materia. ¿Por qué no? Entre tener tiempo al pedo y eso...

¿Y si este post es un embole?
¿Por qué él no aparece? ¿querrá aparecer o no? ¿porque insisto con él? ¿acaso tiene que venir a putearme para que yo entienda que ya fue? Soy cabezadura, no sé. Algunos días me digo 'simplemente no te quiere', el título de una pelicula pochoclera que habla de eso, de mujeres que insisten cuando el hombre ya ni recuerda sus nombres.

¿De qué mierda trabajo? No quiero una oficina, no quiero ser vendedora. ¿Dónde está el trabajo de mis sueños?

Ya estoy re podrida de llorar, por suerte ayer y anteayer dormí con amigas, entonces no lagrimeé, pero basta, me embola este llanto.

¿Por qué? ¿por qué? A mis 18 años me sentí así, pero sentía tener un mundo enorme por delante, que nunca iba a poder abarcarlo. Ahora, no sé qué es lo que hizo que ese mundo se me haya ¿reducido? Tal vez en estos 5 años aprendí que la vida es el día a día, y no tanto los proyectos inalcanzables. Un profesor de dirección teatral nos dijo que para realizar la puesta en escena de una obra, tiene que ser una obra que realmente te guste, que mueva algo; si no lo hace, no funciona. La vida es eso, si lo que hacés no te motiva realmente, no funciona. Simple. ¡El problema es que me cuesta ver qué es lo que me mueve!
Ahora al menos la grandeza del mundo no me angustia. A mis 18 años me angustiaba no haber leído nunca esos libros que todo el mundo leyó. Ahora no me importa, leo lo que se me da la gana. Y no, nunca leí Rayuela, ni terminé Sobre héroes y tumbas. Y sigo viva nomás.

Eso mismo: ¡Sigo viva nomás!
Y como dije en un post alguna vez, aunque paradójicamente me sienta muerta, me siento viva. El deseo de ir hacia adelante, de armar algo es la vida. Es que la contradicción arrasa con la lógica pero es el motor de la vida.

Freud dijo que el ser humano al dejar de desear, muere.
¡Entonces con todo lo que estoy deseando no estoy muerta!
Estoy viva, muy viva.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Todos iguales

Hace algo así como un mes que la gente con la que interactúo, cuando indago un poquito más, me parece estúpida. Pensando rápido y pronto, mi sensación es que en algún momento de la conversación van a mostrar esa hilacha, esa debilidad, esa estupidez. Y no zafa nadie eh.

¿Será que ando con el umbral de tolerancia bajo? Naaaaaaah, nada que ver...

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ni filosofía ni moderna

Está científicamente comprobado* que la relación entre el ser humano y los chicles se relaciona con el desarrollo físico-mental de la persona.
Cuando el hombre deja de comprar Bazooka, Bubbaloo, chicles confitados, DinovoFrutis, etc, y empieza a comprar Beldent, entra en la adolescencia. Cuando deja de comprar y consumir chicles, entra en la adultez.

¿Estamo' de acuerdo?

*Está muy quemado decir que algo está 'científicamente comprobado', pero tenía ganas de hacerlo, ¿y qué?.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Para mi colección de anécdotas

La primavera se asomó con todo, preguntale a los hombres que caminan por la ciudad de Buenos Aires.
¿No te da hacer eso? Entonces no hay más que decir, leé este post.

Miércoles:

Voy a la presentación de un libro (pero qué snob que parezco diciendo eso!). Miro a un chico, lo miro mucho, de algún lado lo conozco. Cuando me estoy yendo se acerca.
Chico: Yo te conozco, no sé de dónde pero te conozco.
Yo: Sí, totalmente. ¿Sos actor?
Chico: No, soy filósofo. (Naaaaah, ¿filósofo djiiste? Ya decir 'actor' es bastante, pero ¡¿dijiste filósofo?! ¿acaso sos Platón?). ¿Cómo te llamás?
Yo: Cielo Violeta, ¿vos?
Chico: Yo Chico Intelectualoide Langa.
Ahí me pasó algo rarísimo. El nombre de este chico lo conozco, era un chongo de una amiga, pero nunca jamás lo vi en persona, ¡rarísimo!
Yo: (impulsiva, sin pensarlo) ¡Fulanita de Tal!
Chico: Ehhh, sí. Pero no, de antes te conozco. ¿Te acordás de Mongolito? Es mi primo, nosotros nos volvimos juntos de un cumpleaños suyo, hace unos 4 años.
Yo: Ehhh... ahhh, síii... (en ese momento recordé lo pesado que había sido esa noche, tratando de conquistarme y las pocas ganas que tenía yo de estar en esa situación)
Chico: Sí, pero también nos vimos en una obra en el Cubo, y también en BodyArt (otra obra), y creo que en otra más.
Yo: (este pibe es más enfermo que yo) ¿Sí? Ni idea.
Chico: Bueno, después te escribo un mail por Facebook, vamos a tomar algo y nos conocemos en serio.
Yo: Mmmm... no sé. Me voy, che. Adióoos.
Por suerte, no apareció más. Primer motivo para despacharlo: ¡eras chongo de una amiga!


Viernes:
Recibí masajes en los pies durante unos 45 minutos. ¡Ma-ra-vi-llo-so! Ahora esperemos que no quiera algo más que esos masajes, porque no va.


Sábado:
Trabajé cuidando niños en un salón de fiestas. Me chamuyó un padre soltero, que me dijo que no podía dominar a sus criaturas y que no entendía cómo yo lo hacía yo, cómo les tenía paciencia. ¡Qué iluso! ¿No se da cuenta Sr. Pendejero que sus niños se trepan en mi cabeza?

Miércoles:
Tomando un café con una amiga. Se acerca el mozo.
Mozo: Voy a ser atrevido y decirte que el chico de la barra dice que sos muy linda.
Yo: El atrevido es él, no vos.
Cuando nos estamos yendo de la confitería, me da un papel con un nombre ilegible y un celular.
Mozo: Llamalo si querés.
Yo: Jajaja, ¡pero ni sé quién es!


Domingo: Subte, sube un clown, hace su show que se convierte en mil veces más gracioso porque un linyera ebrio se suma al número. Yo me río mucho, los demás pasajeros de modo más sutil.
Termina el número, pasa la gorra.
Payaso: (a los gritos) Che, tenés Facebook?
Yo: Jajaja, sí.
Payaso: Bueno, después me lo das.
Dos minutos después.
Payaso: (al público en general) Hago animaciones, si alguien quiere me pide la tarjeta.
(Se dirige a mí, bien aleboso con la gente) ¿Y? No me diste tu Facebook.
Yo: ¡Dame una tarjeta vos!
Y me fui, con ese trofeo. Lo peor es que sólo quería chusmear quién era en la web, nada más.


Entre nosotros, me parece que tengo un olor a soltería tremendo. Y que todos esos jueguitos existen para subir un poco mi ego y tener material que postear, ¡ja!

sábado, 31 de octubre de 2009

¿Dónde andás?

Con el tiempo vino la soltería, con la soltería vinieron las salidas, y con las salidas vinieron las preocupaciones de mi madre por dónde estaba, por qué no volvía a casa, etc, etc. Era normal recibir mensajes después de las 6am preguntándome si estaba viva. Y claro, después de 2 años de novia, que tu hija empiece a salir a fiestas todos los fines de semana asusta a las madres de hoy en día.
Yo, como buena hija, he respondido todos sus mensajes. Hasta he llegado a enviarle un sms anticipándole que no sabía si volvía a casa o no.

Cansada de tener que andar rindiendo cuentas de dónde estaba, con quién, haciendo qué (bueno, eso no siempre se lo podía decir, por más obvio que sea), un día le hice el siguiente planteo: si durante 2 años no supiste nada de mí en la mayoría de los fines de semana, ¿por qué ahora tenés que preguntarme tanto? ¿qué te hace pensar que estando de novia estaba a salvo de todo mal? Madre, por favor, no es necesario tanto mensaje.

Además, si algún día no vuelvo a dormir a casa, sé que mis padres se preocupan y no podría no avisar. Son códigos de la convivencia.

Y así fue como ella sola, sin que nadie se lo sugiera, decidió que, en relación a mis salidas, iba a hacer como si yo viviera sola, es decir que ahora no se preocupa tanto por si volví o no, por saber dónde estoy, con quién estoy y demases.

La verdad es que es fantástico. Yo salgo sin pensar en que mi vieja puede estar preocupada, y ella no se preocupa.
Otra que la solución al problema de la resaca.

martes, 27 de octubre de 2009

No quiero terminar a la vinagreta

Sábado: Trabajé jugando -y cuidando- niños en un salón de fiestas.
Domingo: Comunión de mi sobrinito segundo.

¿Cuál es el resultado de semejante fin de semana?
Diez bellas liendres en mis cabellos pseudodorados.

¡Puta madre!

sábado, 24 de octubre de 2009

Danonino un poroto

Me molesta la gente que cuando que estás mal, te contesta que te pongas bien, como si fuese pecado estar triste. Loco, dejenme tranquila con mi depresión.
¿No se dan cuenta que si no toco fondo nunca voy a subir? Podría negar dónde estoy ahora y autoconvencerme para estar bien, pero viviría una mentira.
'Ponete bien, la vida es una sola' ¡No! no es sólo una decisión, no siempre depende de uno, es parte de un proceso. Y con que me lo digan no logramos nada, la que se lo tiene que proponer soy yo.

Todo esto viene a que entre la semana anterior y ésta, lloré durante ocho noches seguidas. Descargué un montón, hace años que no lloraba así, ni siquiera tengo recuerdo exacto de cuándo fue la última vez.
¿Y saben qué? Más allá de lo feo que es, lo disfruté mucho. Al pasar por esto, tomo más consciencia de dónde estoy, quién era, quién soy -aunque creo que en este momento no soy-, quién quiero ser, qué quiero y qué no, cuáles son mis límites. Se me abre un mar de dudas, de inquietudes, de ganas de resolver.

No sé quién dice algo así como que la felicidad te deja en un lugar cómodo, fácil, lo que te hace crecer es la pérdida, la tristeza, las cosas malas de la vida. Para mí es muy cierto. Si sufro crezco.

Yo ya lo dije en el título, al lado de la tristeza, ¡Danonino un poroto!

viernes, 23 de octubre de 2009

Borrador

Cada tanto, decidida a postear alguno, releo los borradores de mi blog. Nunca encuentro uno que me guste. Esos posts sin vida suelen hablar de lo mal que me sentía, de alguna situación ficticia o fantasiosa sobre un encuentro con alguien, sobre amor, sobre hombres de baja calidad, sobre estupideces que pensaba.
Hoy voy a publicar dos borradores. El primero es entendible por qué no lo posteé jamás. El segundo me parece genial, que querés que te diga.


03/02/2009
¿Viste cuando no sabés muy bien?
Bueno, así estoy. Que no sé muy bien.


05/08/2007
Título: Dime dónde estudias y te diré cómo eres.

Yo: Vos tendrías que ver qué es lo que te lleva a esa actitud.
Pau: Ay, sos demasiado psicoanalítica. Yo necesito soluciones rápidas. Con-duc-tis-mo.
Yo: Entonces cerrá la boca y dejá de comer.

(Hoy 23/10/2009 aclaro que yo estudiaba Psicología en la UBA en ese entonces, y Pau Educación Especial -profesora de discapacitados-)

Y bueno, ésas son sólo unas pizcas de mí.
¿Robé mucho con esta entrada?

martes, 20 de octubre de 2009

Free love

No sé cómo, pero de un momento a otro, P estaba en mi casa besándome todo el cuerpo, abrazándome como sólo él lo hace, llenándome de caricias, de mimos, poseyéndome. Veía en él toda la adoración que tuvo por mí, como si fuese la distancia la que hace que ese amor no se perciba, no exista, y que al encontrarnos reflorezca eso que está ahí latente.
Tampoco sé muy bien por qué fue que le dije que se quede a comer, J tenía que venir y no llegaba, así que como si no supiera que él es impuntual, decidí que no aparecería.
De pronto el plan era comer en familia junto a P, como en las viejas épocas, y no con J. Pero sucedió lo inevitable, lo que estaba negando: Sonó el timbre. Era J.
Mientras subíamos la escalera le advertí que estaba P, para que sepa que se aproximaba una situación incomodísima y que no intente acercarse ni tocarme ni nada, que más tarde tendríamos privacidad.
Y así fue, un rato después estabamos comiendo con pura normalidad, como si P fuese parte de la familia y puede venir cuando quiere, del mismo modo que podría ser un primo. Él charlaba con mi familia, J estaba en un segundo plano, y yo completamente desconectada de la situación, ¡la única manera de poder llevarla acabo! De pronto descubrí que P había seleccionado muy bien las partes de su porción de pastel de papas y había dejado en el plato la carne picada y el huevo. Me llamó mucho la atención esa actitud, ¿por qué no me dijo que no le gustaba el pastel de papas? ¿desde cuándo eso era así? ¿él estaba rechazando una comida de mi madre? Nada de eso tenía sentido, algo no me cerraba. Tal vez eso sólo era un símbolo de protesta, de que había algo que no estaba bien, que estaba de más, tal vez era J, tal vez era él.
En un momento me levanté de la mesa junto a J, que me agarró detrás de la pared contigua al living y me dio un beso, ¡qué inconsciencia! ¿a qué estabamos jugando los tres? ¿a qué estaba jugando también mi familia? Mientras tanto P del otro lado, simulaba que estaba todo bajo control en una charla con mi hermana.

Sabía muy bien que aunque lo negase, P había quedado con hambre y quería hacer algo al respecto. J me sugirió que le pida a ¡mi padre! que compre helado, también él había quedado con hambre. Yo no quise hacerlo, no me importaba tanto la saciedad de J como la de P, quien resolvió ir con mi hermana a McDonalds por una hamburguesa.

Ellos se fueron y yo me quedé con J en mi cuarto, sabiendo que volverían, que lo que estaba haciendo no tenía sentido, que no podía hacer eso con ninguno de los dos, que no eran títeres que yo movía como quería, que me estaba enredando en algo completamente absurdo. Que los dañaba a los dos. Y encerrada con J sólo sentí esa incomodida. No pudimos ni tocarnos.


Unas horas después... me desperté.
Por suerte.

domingo, 18 de octubre de 2009

La imagen perfecta

...de lo que me hago:

Un cuchillo que pongo en una mano ajena, y obligo a que me claven, siendo yo quien mueve esa mano.

sábado, 10 de octubre de 2009

¿Qué me dijiste? No, es que no te veo.

Hace ya más de un año que empezaba a sentir que no me quedaban bien, que me quedaban chicos. Consulté al respecto, traté de hacer que mejoren, que sean más potentes, pero era imposible, más de lo que ellos me ofrecían caía en el exceso.
Mal que mal, no me quedó otra alternativa que acostumbrarme a lo que ellos me ofrecían. En una época empecé a prescindir de que estén conmigo, hacía el esfuerzo que correspondía y podía sobrevivir sin su presencia.
En estos últimos tiempos no sólo hablé mucho de ellos y los comparé con otros, sino que volví a recordar que me estaban quedando chicos, mientras sentía que cada vez los necesitaba más, sin embargo la voluntad para hacer que eso sea posible no estaba.
El miércoles, no sé muy bien cómo, tal vez al estar tan apretados en el subte, sucedió la mayor de las desgracias: se partieron. Ya no eran una sola, sino que eran dos partes. Lamento muchísimo que haya pasado eso, me da bronca, me da fiaca, pero pasó, alguna vez tenía que ser, ¿pero era necesario que sea ahora?
Desde el miércoles que mi vista está reducida, que leer, que ver la tele subtitulada es un esfuerzo, que las caras de lejos no las veo, que veo nublado, que escribir este post es hacer foco en la línea que tipeo y en nada más, es que se me rompieron los anteojos. Sí, exactamente en la mitad del marco, los saqué del estuche, y ahí estaban, las dos partes, riéndose de mí, inusables. Tan lindos que eran, tan combinables, tan amoldados que los tenía, tan cómodos que se me hacían.
Justo ahora que vengo con los ojos tan relajados, justo ahora que no me esfuerzo en hacer foco, justo ahora que no veo nada.

¡No da que se me rompan los lentes!
¿Sabés lo que significa no ver bien hasta tener unos anteojos nuevos? ¿Sabés lo que es encontrar otro marco que me sienta bien? ¿Sabés lo que salen los lentes? ...porque yo ni quiero saberlo.

Así que, si no te saludo en la calle es porque tengo la vista tan arruinada que no te vi, sorry, estás advertido.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Esas eran LAS mañanitas...

...algunos días yo me despertaba escuchando un miau, con un rayo de sol entrando por la ventana, con el despertador, con el timbre de la casa de al lado. Todo era silencio y tranquilidad, y cómo sería esa mañana dependía sólo de mí. Podía disfrutar el silencio, prender la tv para ver cuáles eran las noticias que tenía que saber antes de salir al mundo, poner música tranquila, poner música alegre y ruidosa al volúmen que quisiera -aunque generalmente ganaba el volumen n°18-, podía cantar y bailar desnuda, descalza, con los joggins enormes de él, podía mirarme al espejo y meter panza, desnudarme para ducharme y volver a mirarme reflejada.
Tomar el café con leche frente a la tv, frente a la pc. Lavar la taza en seguida o un segundo antes de irme. Podía elegir si abrir la puerta del patio o no. Si ventilar o no. Podía quedarme despeinada, sin lavarme los dientes. Podía decidir si almorzar ahí o no. Podía tomar monedas prestadas sin el permiso -al menos explícito- de él. Podía escribir un mail, dos, tres, cuatro. Podía poner las patas arriba del escritorio, podía ir al baño con la puerta abierta.
Esas mañanas, esos mediodías, yo podía... podía hacer lo que quería.

Hoy, particularmente hoy, extraño eso. Ese ratito en la semana donde las cuatro paredes están solas para mí y yo en ellas puedo gritar, llorar, amarme, odiarme.
¡Hoy necesito 4 paredes para mí y que nadie me rompa las pelotas!

sábado, 3 de octubre de 2009

Hola lo más lindo que me pasó ¿te querés casar conmigo?

Yo me pregunto y les pregunto, ¿es típico y normal que la persona en cuestión en vez de decir -por ejemplo- 'estás sexy', diga 'hola sexy'?
¿O sólo la clase de personas con la que yo trato que hace eso?
Digo... me pregunto. Decir 'hola lindo' es más fácil que decir directamente 'lindo', suena a que no se animan a hacerse cargo del todo, tal vez, en una de esas, ¿o no?

Tampoco me parece mal, no, sólo digo, imagino, pienso, qué sé yo, me pregunto.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Unas cuantas pizquitas...

Tener sueño un lunes a las 23hs, tentarme de risa y que no se entienda lo que digo como si estuviese muy ebria, que un amigo esté enojado porque lo dejé colgado, encontrarme a un vecino en la parada del colectivo a la noche y charlar, aceptar ir a comprar ravioles bajo la lluvia el domingo a las 13hs por haber llegado a cualquier hora después de haber salido el sábado, comer sin hambre facturas por el simple hecho de que llueva, que en la calle un chico me diga 'estás contenta, eh', cantar en una escalera y que al asomarme al hall la gente me mire, escribir en mi blog, escribir en una hoja, tener imágenes de la película que no planeo filmar, esperar un sms, un mail, tener frío mientras espero el bondi de una amiga, hablar de teatro con un puertoriqueño cincuentón, charlar con el diariero de Chacarita para no sentirme sola mientras espero a otra amiga, tomar cervezas sin culpa, no necesitar decir algo relevante, sentir que no está mal estar triste y tomarlo como algo positivo, saber que el camino es hacia adelante, estar segura de que lo bueno está por venir...

...todo eso y mucho más me hace sentir que estoy viva.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Eh puto salí de acá

Algunos hombres creen que su condición de homosexual es suficiente y les da pase libre para tocar mujeres sin ningún tipo de límite, incluyendo hasta las partes más íntimas.
¿Qué les hace pensar que tienen esa impunidad? No, flaco, salí de acá.

Esta reflexión super profunda me surgió hoy mientras miraba a uno de 'esos'.

martes, 22 de septiembre de 2009

Blogteño

A la hora de leer un blog masculino, me gusta que el escritor sea porteño. No sea que me termine enamorando de sus palabras y me meta en un amor imposible, viste.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Llueve sobre mojado

A pesar del día horrible, la lluvia que no cesó, y ser las 6.06pm, es pleno día.
¡Qué magnífico!
Qué lindo que se asome la primavera.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Dos tipos

Hay dos tipos de personas: la gente pulcra y la que comparte el cepillo de dientes con su pareja.
Un asco.

domingo, 30 de agosto de 2009

¿Creés en el amor a primera vista...

...o tengo que pasar de nuevo adelante tuyo?

En aquel verano de 2005 fui a Villa Gesell con mi familia. A la hora de comer, la opción predilecta era ir a la rotisería de la otra cuadra. Milanga va, milanga viene, las miraditas con el hijo del rotisero se hicieron presentes. Ante la imposibilidad de chamuyo, -ya que él estaba laburando con su familia y yo solía ir a comprar con mi padre- uno de los últimos días mientras mi progenitor pagaba el pedido, yo le di a él un papelito con mi número telefónico. Amén al celular, hacía pocos meses que tenía un aparato de esos en mi poder y ya empezaba a dar frutos.

Esa misma noche recibí un llamado de ese chico. Al día siguiente fuimos juntos a dar la vuelta al perro, nos besamos. Faltaban dos días para que me vaya, y así fue que la última noche en Gesell, ya fuera de temporada, con una lluvia torrencial fui a su casa, e hicimos lo que dios manda en esa situación. Recuerdo una conversación en particular, donde yo le pregunté si hacía algún deporte o qué, porque tenía buenos músculos en los brazos. ¡Me respondió que era de levantar cajones en la rotisería! ¡Genial!

Desde aquella vez, no volví a Gesell ni volví a verlo. Este año él me agregó al amigo Facebook. Me dijo que estaba en Buenos Aires.

Ayer, cuatro largos años después, a pesar de sus enormes anteojos de sol, entre la multitud del Parque Centenario fui hacia él, me lo encontré, ahí estaba, igualito a aquella vez en que todo fue un intenso y fugaz amor de verano. Nos saludamos, hablamos dos minutos porque él estaba acompañado, y seguí mi camino.
Creo en el amor a primera vista, y habermelo cruzado me hizo sentir esa energía particular, que hace que dos cuerpos se atraigan, se junten sin proponérselo.

Y R. es parte de un verano en mi adolescencia, que ahora camina por las calles porteñas.
Para el baulito de recuerdos. Con moño y todo.

viernes, 28 de agosto de 2009

Desubicate cuando quieras

Ayer tuve un día rarísimo. Viví grandes pequeñas emociones. Entre ellas:

Situación 1:
9.30am, en un bondi lleno de laburantes dormidos, por encima de mis flojas babuchas sentí 5 yemas de dedos que me tocaban. Me di vuelta, mientras me dije 'decilo bien fuerte, denuncialo frente a todos':
Yo: ¿Qué me tocás el culo?
Tocador inexperto: (con cara de yo no hice nada) No, perdón...
Yo: ¿Qué perdón? Me tocaste así (haciendo el gestito que equivale a una mano reposada en un mouse (?))
Tocador inexperto: Disculpame...
Yo: Disculpame las bolas.

Todo el colectivo prestaba atención a la situación. Luego con dos mujeres bardeamos un poco más al victimador.
Me sentí bien dejándolo en evidencia, sí. Pero ¿por qué tengo que bancarme que venga un cualquiera a manosearme?
Me gustaría estar un poco más loca y haber hecho un escándalo, hacerlo bajar del bondi, por ejemplo.

Situación 2:
Saliendo de mi clase de teatro junto a J , corriéndolo para charlar unos asuntos luego de unos 15 días sin diálogo:
J: ¿Vamos a mi casa?
Yo: (Mi cara de no puedo creerlo debía ser maravillosa) Ehhh... No.
Sigo caminando, salgo afuera del teatro.
Yo: Dale, vení.
J: ¿No era que no querías ir afuera?
Yo: ¿Por qué?
J: Te pregunté si querías ir afuera y me dijiste que no.
Yo: Ahhhhhhh jajajaja... no, no, entendí otra cosa.

...había entendido '¿vamos a mi casa?' cuando me dijo de ir afuera. ¡Cualquiera! Menos mal que no dije más nada al respecto, porque no daaaba, no daaaba.

Situación 3:
Ayer, 00.30hs, sola en la parada del 127, se acerca un tipo:
Tipo: ¿Me das un beso?
Yo: (sin poder creer el acoso que estaba recibiendo para un sólo día) ¡¿Estás loco?!
Tipo: ¿Y 50 centavos?

...20 segundos después entendí qué era lo que me había pedido, no era un beso, no, era un peso. Se lo dije, se rió. Y esperó a que venga mi colectivo.


Sí, ¡estoy re sorda!

¿La conclusión final sería que si los hombres no ven sexo en mí... lo veo yo?

viernes, 21 de agosto de 2009

Escatología

¿Cuándo empezó a ser algo negativo que te manden a cagar?
¿Y quién decidió que eso sea así? El creador de los actiregularis, seguramente, no.

lunes, 17 de agosto de 2009

Chocolate por la noticia

Los hombres son un problema.

¡Y qué problema tan lindo que son!

lunes, 3 de agosto de 2009

Cooonnnnnncha y piiiito

Me da un poco de lástima que los posts más comentados sean los de temática sexual.
Sí, parece que lo que más vende es el sexo. Habrá que hacer negocio con eso!

lunes, 27 de julio de 2009

Yo me pregunto...

Es sabido que las Julietas reciben al menos una vez por año un 'quisiera ser tu Romeo', pero ¿cuántos alfajores Jorgitos le regalarán a los Jorges por año? ¿la misma cantidad que madalenas a las Magdalenas?


Ayer tomé consciencia de que el alfajor Jorgito de mouse de chocolate es completamente orgásmico. Me produce placer comerlo, posta.

martes, 21 de julio de 2009

Ooops...

Lo mire sin decir nada, y él entendió qué pasaba.

Demasiadas separaciones para tan poco tiempo vos, me dijo.

...y luego de algunas palabras, el chico que me ayudó a separarme de P. se fue, sin ilusiones.


No quería hacerselo, pero ambos sabíamos que las posibilidades de que suceda estaban. Creo que le rompí el corazón.
Qué feo.

sábado, 18 de julio de 2009

Otra noche sin soñar

Doy vueltas y vueltas en la cama. Esta vez son más las vueltas mentales que físicas. Esta vez no es que no haya podido conciliar el sueño, sino que me desvelé. Falleció una persona cercana a la persona con la que duermo, y mi cabeza no para de hacer conexiones. Lloro, intento disimularlo, no quiero que él indague demasiado. Es que hace un mes estaba en una situación similar, acompañando a quien fue mi compañero durante casi dos años, y hoy estoy acá, sólo un mes después, tratando de consolar a esta nueva persona. Y me siento extraña, rarísima. Estoy incómoda. Quiero irme corriendo, quiero que ya sea de día para poder levantarme y procesar con calma lo que sucede, lo que siento.
Y pienso en aquella conocida que falleció hará menos de un año, de un paro cardíaco, tan joven que era. Aun más joven que quien acaba de fallecer por un maldito cáncer. Ese cáncer que me conecta directamente con la abuela de mi ex, que murió hace no mucho más de 30 días.
Y de pronto me acuerdo que hoy es 18 de julio, que pasaron 15 años de ese día, y que este año lo veo con otros ojos. Y le agradezco a Lore que me llevó a que eso empiece a ser posible. Aunque tampoco entiendo bien cuáles son esos ojos.
Y pienso en dónde estoy, en qué estoy haciendo, en lo que tenía y en lo que tengo, y sólo sé que quiero irme a recorrer Rivadavia, vivir esas cuadras, esos locales, respirarlos, absorverlos, re-conocerlos.
Se hizo de día, sí, finalmente. Ya son más de las 9hs. Nos levantamos, lo acompaño un par de cuadras, y me voy a reencontrarme con tantas sensaciones que tengo pendientes vivir, me voy a Parque Rivadavia a llorar durante más de una hora. Estoy ahí, veo gente caminando como ejercicio, al rato vuelven a pasar. Una señora me ofrece su ayuda, le agradezco. Quiero levantarme e irme, salir de ese banco que mira la avenida, intento hacerlo y no puedo, no puedo irme... el barrio me atrapa, y me dejo atrapar.

martes, 14 de julio de 2009

Sarasa

Son las casi 3 de la matina y no me quiero ir a dormir. Estuve todo el día viendo cómo pasaban las horas, ¿y ahora no quiero que termine el día? Creo que no quiero encontrarme con mi inconsciente, no sea que me siga diciendo cosas, que sigan cayendo fichas.
La luz del velador de mi cuarto se acaba de apagar sola, no me digas que se quemó la lamparita. ¿Ahora quién va corriendo a buscar otra y la cambia? Definitivamente yo no, no. Esperará hasta mañana. Porque hoy no hay nadie que ponga sus excesivas pilas en eso. No, no hay alguien para eso en mi casa, no hay alguien para eso en mí... así que me quedaré con la lamparita quemada, hasta tener la voluntad necesaria para cambiarla.

Anoche, -entre otras cosas-, fantaseé hacer ese budín de limón pendiente.

Creo que empiezo a bajar un poco a la realidad. Ojalá, porque no sólo está bien, sino que ya es hora.

domingo, 28 de junio de 2009

Atrápame!

Mientras ella se declaraba atrapada, él decía que estaba dominada por su propia libertad.

Tenía la posibilidad de elegir entre dejarse atrapar o salir corriendo, y se dejaba atrapar con muchas ganas. Ella era quien jugaba a ser un títere, a dejar que él haga lo que quisiera con su ser, que la maneje, la amolde a su medida, convirtiéndola en una plastilina, en un maniquí donde él podía lucir lo que gustase. Era un títere que con su sonrisa instalada en la cara aceptaba ser manejado.

Más allá de él, ella tenía una libertad tan amplia, que tantas posibilidades se le volvían en contra, no podía abarcarlas, no podía conocer y reconocer cuáles eran las opciones. Decían que ella podía hacer lo que quisiera. Y sin embargo, estaba en un mar de dudas, atrapada, condenada, limitada, dominada por su propia libertad.

Ella estaba metida en un mundo que se convertía en su escenario predilecto, donde podía lucir su mejor vestuario, su mejor personaje. ¿Personaje que se comió a la actriz? ¿o persona que se comió al personaje? El límite entre lo real y la fantasía era virtual, no se podía visualizar. ¿Hasta dónde ella era eso, hasta dónde ella gustaba serlo, hasta dónde quería serlo? ¿por qué tenía que dejar de ser de esa manera, si la hacía tan feliz? ¿Quién era ella? ¿Ella existía? ¿Fue él quien la creó? ¿la creó en su mente y luego encontró carne y hueso donde hacerla real? ¿Ella es ella? ¿o es un invento? ¿Realidad o ficción? eso es un enigma.

¿Ella existe?

¿Ella sabía cuál era ese límite? ¿Cómo es posible que no supiese que sobre su persona se estaba creando otra imagen? ¿a dónde fue a parar su realidad? ¡¿dónde estuvo todo este tiempo?! ¿Cuánto fue este tiempo? Un instante que fue una eternidad. O sólo un período, que quedará en el recuerdo como el período en que ella pasó a ser un híbrido entre sus características y las de él. Porque ella era mucho él. Y no podía respirar si no estaba.
Él era su motor.
Ella lo quería, tanto lo quería, que no pudo ver qué ciega estaba.

Un día se despertó, se miró al espejo y no se halló, al no saber de dónde agarrarse pensó en quién era antes de conocerlo, y qué quería para su vida, así que sacó el promedio. Se dio cuenta dónde estaba parada, hacia dónde iba, y cuán lejos estaba de lo que añoraba... se lamentó por eso, quiso modificarlo de una forma y de otra, intentó expresarse, pero ya era tarde.

Todo estaba dicho, él y ella ya no eran más ellos.


Y hoy, ¿cuál es el límite entre su realidad y lo que él le impregnó? ¿él le impregnó tantas características? ¿ella las tenía ocultas? ¿cuántas de esas características estarán por siempre en su persona?


¿Acaso ella había sido un accesorio? ¿una herramienta para que él pueda satisfacer sus deseos?
¿Por qué sus deseos se les fueron de las manos? ¿por qué sus deseos no eran compatible con la felicidad de ella?

¿Será que amar no es gratis?

Será que ella quería verlo sonreir, y nada más.



Pd: Perdón por la redacción, no me convence, pero son demasiados conceptos y sensaciones para poder expresarlas claramente.

miércoles, 24 de junio de 2009

Si no bailás, ¿de coger ni hablar?

Con esto de no tener más novio P., frente a otra persona de sexo masculino, me he dado cuenta que mi nivel de guasada a ido aumentando con el tiempo.
Me sorprendo por lo que digo, y también me sorprende sorprender por lo que digo.
A todo le meto un sentido ordinario de índole sexual, y me gusta. Me gusta poder ser tan guaranga sin tener ningún tipo de inhibición por el qué dirán.

¿Lo mejor de todo? que el qué diran es 'me gusta'!


Ah, voy a decir que otra persona no es un particular. Es un poco el conjunto de los hombres, de algunos hombres, de algún hombre.

viernes, 19 de junio de 2009

Llamado a la solidaridad

En los últimos meses, junto a unos 6-7 kilos, extravié mis tetas. Si alguien las ve, por favor hágamelas llegar. Los kilos no, que esos no los necesito. Pero las tetas... quiero mis TETAS!


Y sino, a ponerse las pilas y regalarme unos corpiños talle 95*, porque el 100 ya fue.

Gracias.


*Quiero creer que el talle 95 no me va a ir grande.

domingo, 14 de junio de 2009

Quieroquieroquiero

Necesito unos mimos.

No es que esté maaal, pero estoy frágil, no me toques muy fuerte que me rompo. Mimos mimos, quiero que todos me mimen y me consientan. ¿Puede ser?

Me siento demandante. Y me siento un poco insoporable.


Es que me separé el viernes después de 22 meses.

lunes, 8 de junio de 2009

Futuro perfecto

Hasta aquí el pasado y el presente. El futuro se llama 'tal vez', la única forma posible de llamar al futuro, y lo importante es no permitir que eso nos asuste.

Orfeo desciente, prólogo, Tenesse Williams.

miércoles, 3 de junio de 2009

Una cosita

Cuando alguien me dice que su torta preferida es la chocotorta, pienso que esa persona es medio chata.
¿Nunca su madre, su abuela, una novia, nadie le hizo una torta de verdad? ¿Cómo va a preferir la chocotorta siendo que existen tantas otras tortas más ricas?

Hay que ser medio chato, eh.


Igual, ese tipo de persona logra que yo tenga ganas de hacerle una torta de verdad.

martes, 26 de mayo de 2009

MundoFantasía!

En unos 60 años tal vez exista una charla así:

Nieta: Abue, ¿y éste quién es?
Yo: Ayyy, nena, esa foto...a ver... mirá lo que eramos.
Nieta: ¿Quién es? ¿un novio? jajaja.
Yo: Sí, ese muchacho es un novio que tuve cuando era jovencita.
Nieta: Pero mirala a la abuela guardando las fotos de los novios, eh.
Yo: Y sí, querida... En la imagen mucho no se ve, porque el papel ya está viejo. ¿Ves el pelo? Era bien rubio y lo usaba largo, tenía un montón de pelo, daba una envidia... mientras yo usaba mil cremas y productos para que mi cabello brille, él podía lavarse con cualquier porquería y le quedaba hermoso.
Nieta: ¿Me parece mal o tenía ojos celestes?
Yo: Sí, tenía unos ojos enormes y muy expresivos. Recuerdo todavía el día que lo conocí cómo fue que su mirada me cautivó. Y al recibir el reflejo del sol, se le achicaba la pupila y esos ojos se tornaban más celestes y brillantes. Por suerte con cada rayo de sol pude vérselos, porque salíamos mucho al aire libre. Conocíamos cada rincón de Buenos Aires. Es que en esa época todo era distinto, la calle era otra cosa. Pasear era su motor de vida. El sol lo llenaba de una energía inexplicable.
Nieta: Se te ve muy sonriente.
Yo: Sí, yo estaba muy enamorada de él, disfrutabamos mucho estar juntos. Teníamos una complicidad tan especial que sentíamos mucho orgullo por la pareja que eramos. Nos encantaba sentirnos cerca.
Nieta: ¿Dónde es esa foto?
Yo: Esperate... a ver... esa foto es... en... me parece que es en Reta... sí, en la playa. Estaba fresco, por eso estamos vestidos.
Nieta: Ayyyy, pero qué tops, abue, en Reta!!!
Yo: Jejeje, nena, en esa época Reta no era lo que es hoy. Era un pueblito lleno de abuelos, tranquilisimo. Nosotros viajamos por algo, pero no me acuerdo bien por qué, pero no era sólo para hacer turismo.
Nieta: ¿Y al final qué pasó con él?
Yo: Terminó... Llegó un momento en que luchamos, luchamos, pero no conseguímos estar juntos en paz.
Nieta: ¿Y no hablaste nunca más?
Yo: Hace unos cuántos años que no sé nada de él. Es -o era, no sé- un fotógrafo muy talentoso. ¿Sabés qué? Ahora que me lo decís, le voy a mandar un mail. En una de esas ahora toma mate...El día que nos conocimos tomamos mate, luego intentamos una vez más pero no nos salió.
Nieta: Jajaja, ¿y cómo se llama?
Yo: Peter, bah Pedro, yo lo llamaba Peter en sociedad. Pero tenía mil apodos. Desde 'mi lindo' hasta 'mi chimichurri', pasando por 'puchi', 'coso', 'pochoclito', etc, etc.
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(También me gustaría fantasear que mi nieta me pregunte '¿éste es el abuelo?', pero shhh, no se lo digan a nadie).

miércoles, 13 de mayo de 2009

Uno menos

Me rompí un diente... cogiendo.

martes, 28 de abril de 2009

15 cosas que amo de mí

Mi amigo Mr.X me cuasiobligó a contar en mi blog 15 cosas que amo de mi vida cotidiana. Así que vamos a hacer el esfuerzo!

1) Poner el despertador a la hora que quiera.
2) Levantarme e ir a la pc a ver el mail de buen día de mi novio.
3) Que mis semanas puedan ser completamente imprevisibles. (Sin ir más lejos ayer a las 4pm me enteré que hoy estaría en Microsoft laburando, y acá estoy nomás).
4) Por la noche caminar rápido cantando.
5) Tomarme un subte en hora pico yendo hacia cualquier lugar menos a trabajar.
6) Ir a teatro.
7) Ir AL teatro.
8) Leer en el bondi.
9) Dedicar los viernes a mi belleza personal.
10) Andar a las corridas.
11) Escribir en mi blog (cuac! era algo 'cotidiano' la consigna).
12) Un café a la tarde.
13) Dormirme a la hora que quiera, y no por eso acostarme tardísimo.
14) La cerveza, el vino, y la comida.
15) Donar un órgano.

lunes, 30 de marzo de 2009

¿Hasta dónde te corto?

Las peluquerías no suelen ser un lugar visite muuuy seguido. De chica más de una vez me pasó que no quieran atenderme porque tenía piojos. Tal vez ahí nació mi trauma.
La cuestión es que odio la situación: peluqueros que me saludan con un beso, que me hablan, que me obligan a contarle de mi vida, que al decir la palabrita mágica -teatro- me contestan '¿y cuándo te voy a ver en la tele?'.
Me molesta tener que charlar con alguien a quien no le intereso ni me interesa. Me hace sentir que soy sapo de otro pozo, medio tímida, hasta tal vez me ponga colorada. Más simple, me siento una pelotuda. Y recién cuando mi pelo pide a gritos auxilio, hago una visita a algún peluquero que no me arranque la cabeza con el precio ni con la tijera.

Mi última visita fue:
Entro a la peluquería, pregunto el precio, acepto.
El cortador de pelo me pregunta dónde me había cortado la última vez, no termino de decirle que en la peluquería de al lado, que empieza a bardearla. Punto en contra.
El proceso charla empieza de modo clásico. Me pregunta si vivo por la zona, le respondo que quien vive cerca es mi novio. En el transcurso del proceso noto un par de cosas atípicas. Me saca un pelito de la cara, me dice que le gusta mi collar, que tengo lindos ojos, y me vuelve a sacar pelitos del hombro.

Son las 20hs, ya cierran la persiana y él sigue preguntándome si me gusta el peinado que me hizo, que sino me lo acomoda. Yo pienso que seguramente la cara me delata. Logro que el muchacho suelte mi cabeza, pago -gracias a Zeus no me cobran peinado después de todo lo que me hizo- y me voy.

Salgo a la calle, camino media cuadra para el lado incorrecto. Me avivo, y voy hacia la parada del bondi. Apenas me instalo aparece el peluquero:
Yo (ohhh , ¿no vivía para el otro lado? qué casualidad!): Hola!
Pelu (haciendo el gesto de rogar-rezar): ¿Puedo hablar un segundo con vos?
Yo (y éste?): Sí, dale.
Pelu: Me mareaste flaca.
Yo (me mareaste? qué es ese léxico?): Ya sabía.
Pelu: ¿En serio?
¿Y te puedo pedir tu teléfono?
Yo: No.
Pelu: Daaale... ¿por qué no?
Yo: Te dije que tengo novio.
Pelu: ¿Hace cuánto?
Yo: (ah, insistente el chico) Año y medio.
Pelu: Uhhh, bueno... Me rompiste el corazón.
Espero verte.
Acto seguido, me da un beso en el cachete, media vuelta y se va caminando... para el mismo lado del que vino! Sí, pareciera que me siguió el muchacho.
Lo malo es que el corte no me quedó taaaaan mal. Pero no da volver. No, definitivamente. El me cortó bien el pelo, pero yo le corté bien el rostro.
Y es así, como sucede que una vez más, la peluquería tuvo un cliente que pasó a convirtirse en un cliente menos.
Y es así, como sucede que una vez más, yo gané una anécdota de chamuyo desubicado.

Una buena (pero materialista)

Hace ya unos cuántos meses noté que el balance de grises de mi monitor de tubo de 17' estaba dejando mucho que desear.

Hoy cuando salía de mi casa con Sr. Novio P vimos monitores ViewSonic de 15' y 19' respectivamente bajo un árbol. Dudamos un rato. Era bastante esperable que si los tiraron fue porque no andaban. Miramos con cariño, y rápidamente Sr Novio P subió el de 19' a mi casa, sabiendo que posiblemente lo tirásemos mañana, como ha sucedido con tantas otras cosas.

¿Saben dónde está el monitor en este momento? Frente a mis ojos! No voy a mentirles, cada tanto la imagen se vuelve un poquito loca, pero al menos tiene buenos colores. Igual, vendelo o regalalo, man, no lo tires!
Un día va a morir, vamos a ponerlo en la vereda, el vecino lo va a ver sin saber que esa pantalla es aquella frente a la que pasó horas, se desveló, tomó un café, estuvo dormido, sonrió, puteó a Faivertel, lloró, esperó ansioso una respuesta, comió, se registró en Feibuc (?), se masturbó, se enamoró, odió, etc, etc.

¿Qué cosas valiosas encontraron uds en la calle? ¿les gusta el pordioserismo? Yo no soy de andar observando la basura, pero si veo algo lo agarro. Hace poco encontré dos libros.
Yo tengo un amigo que todo el tiempo va mirando la basura, al punto de que no podés mantener una conversación porque él se frena a mirar qué hay en las raíces -por no decir los pies- de los árboles.

lunes, 23 de marzo de 2009

No me des un beso, por favor.

Voy a hacer una campaña para terminar con la farsa de saludarse dándose un beso.

¡Basta de falsas formalidades! Demosle un beso a quien querramos y nada más.

Que tanto beso ni beso con alguien que ni sé el nombre, jatejodé'!


(A veces siento que estoy perdiendo mi simpatía.)

jueves, 26 de febrero de 2009

¿Tita o Rodhesia?

'Lo que pasa es que vos querés estar soltera y casada a la vez'.

Me lo dijo él.
¡Qué razón tiene!

jueves, 19 de febrero de 2009

Cielo recomienda

...Hacer teatro!

En el siguiente blog está la info de un TALLER DE TEATRO muy interesante: http://clasesteatrales.blogspot.com

El taller se realizará los días martes de 19.30 a 21.30 hs.
Inscripción vía mail o teléfono (figura en el link)

Gracias por el interés,

Cielo Violeta

jueves, 12 de febrero de 2009

Mi tonta paranoia

Siempre que voy al baño de una casa ajena, tengo la necesidad de mirar qué hay detrás de la cortina de la ducha. Es como si sintiera que puede haber algo o alguien espiándome. No puedo no hacerlo. Si no lo hice antes de mear, lo hago después, y hasta soy capaz de estirarme mientras estoy haciendo pis con tal de asegurarme que esté todo ok. Y sí, obvio, si hay alguien y yo lo descubro mientras estoy meando, va a ser un problema, pero no puedo evitarlo.
Ah, obvio, de paso chusmeo qué shampoo usa esa persona, en qué estado se encuentra la Gillete (si es mujer), y si el jabón tiene pelos.

¿Alguien más hace eso? Por favor, que dé el presente!

martes, 10 de febrero de 2009

LalalaNacióooon

Recién en el consultorio*, cayó un paciente re simpático, re charleta. Me cuenta que labura en La Nación, en la parte redacción del suplemento cultural, a partir de ese instante mi pensamiento es 'este tipo debe haber visto todas las obras de teatro, este tipo no se pierde nada. ¿Puedo ser tu hijaaaa?'
Acto seguido me dice 'con esta lluvia, en diez minutos ya no va a haber subtes'.
¿Saben qué hice?
Abrí el diario online para ver si decía algo de los subtes.
Sí, señores. Abrí Clarín Online en su cara.

¡Soy una pelotuda!

*Como todos los años, estoy reemplazando a una secretaria que se fue de vacaciones.

martes, 3 de febrero de 2009

Agua que no has de beber

Bañarse, además de la mugre, barre los sentimientos negativos.

¿O no?

Ducha: allá voy, preparate, que voy a darte sin parar!

Aunque cuánto más lindo sería estar en la calle volviendo a casa y que llueva con todo.