miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hasta mañana!

Recuerdo aquel primer viernes. Estabamos los dos en la cama, decididos a dormir. Yo amagué a ponerme la bombacha. Él me contestó que en su casa no se dormía con ropa interior, yo vacilé, y dejé la celeste con pintitas -por cierto, horrible- en la mesa de luz.
Durante algunos meses no lograba conciliar el sueño en su cama. Y cuando me dormía, hasta la caída de un alfiler era capaz de despertarme. Dormir acompañada era algo nuevo para mí, algo que en cierto punto me daba inseguridad, algo que no sabía hacer.
Los sábados me despertaba a las 9 am, y no porque había dormido suficiente. Por lo general no había dormido nada, pero a esa hora me autorizaba a tantear el terreno para ver si el rubio que tenía al lado se despertaba. Y él lo hacía con una sonrisa.
Anoche no fue la primera vez que, un año después, me encontré en mi tratando de dormir sola. Estaba cansada, pero me costó relajarme del todo. Necesitaba tenerlo al lado mío. Necesitaba ponerme en esa posición que sólo logro con él. Esa misma que a veces me resulta incomodísima. Necesitaba tenerlo a mi lado para dormir. Y sí, también me molestaba tener ropa interior puesta.

Hoy él me contó que anoche mientras dormía, en un momento lo despertó su gata haciendo lío en la cama, ¿qué pasaba? En sus sábanas, había una cucaracha! Él se levantó, trató de sacarla, pero la perdió de vista.
Yo desde mi egoísmo, hoy agradecí no haber dormido con él anoche.
Perdón, vos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

¡Síiiiiiii!

Existe un ejercicio de teatro que se llama 'Espíritu del clown'. Consiste en que un compañero te da una orden y antes de realizarla, hay que saltar gritando 'Síiii!', y con esa energía, cumplir lo pedido. Ese salto y grito te llevan a hacerlo con más energía que si simplemente lo hacés.

Yo en la vida, a veces digo mentalmente ese 'Síii!' para poder hacer eso que no termina de gustarme, o eso que tengo tan pocas ganas de hacer.

Está bueno, te ayuda a ponerle onda a ciertas cosas.

No, no me voy a recostar en mi cama, viendo el cielo sin llover, no. Me voy a quedar acá encerrada en la oficina hasta que sean las 18 hs para salir corriendo a teatro, volver a las 23.30 hs, morir en la cama... y así seguir el martes muerta, porque los lunes me matan-me matan. ¡Síiiiiiiiii!

martes, 4 de noviembre de 2008

Cada loco...

Hace años alguien de sexo masculino me agregó al MSN y me pidió fotos de mi ombligo, a cambio de fotos del propio.
Yo tuve una amiga que le ponía nombre a los ombligos de las personas, el mío se llamaba Pupuli.
¡Qué gente loca! ¡Qué fetiche extraño!

Acá iría una foto de mi ombligo en esa época, pero en este instante no puedo subirla.