viernes, 31 de agosto de 2007

Me gustás tú, y tú...

Qué lindo es enamorarse de la vida.




Una vez más, Agosto un mes particular.

:)

lunes, 27 de agosto de 2007

Qué inconsciente!

No conozco mayor traidor que mi inconsciente.

Alguna vez llamé a algún amigo con el nombre de algún másqueamigo.
Más de una vez pensé el nombre de otro/del anterior (aunque eso lo considero costumbre).
Perdí la obra que tengo que releer unaa vez más para el taller de la Banegas.
Dije"la puta de mi vieja" (y ni hablar de que acabo de escribir "la puta de mi vid", lo borré, y tipeé bien) en vez de usar otro adjetivo no-peyorativo para referirme a ella.

...y seguro hay mil más, pero casualmente es mi inconsciente el que no deja que salgan afuera.


Mi vida no es una puta, no. Mi vida es una locura linda!

viernes, 24 de agosto de 2007

Ahora sí!

Mi paso por la Universidad de Buenos Aires ha sido fructífero. Agradezco haber pasado unos 3 años y medio por esa lección de vida. Pero exijo mi título intermedio de Licenciatura en CBC, o aunque sea uno que diga "Esta persona pasó por la UBA, y sabe lo que es"!


Ahora, de un día para el otro, me convertí en una chica que estudia la carrera de Actor y Director de Artes Escénicas en el CIC (Centro de Investigaciones Cinematográficas). Ahora soy como una chica de campo que ve una pared pintada de rojo en la institución y se asombra, dice "ay, qué lindo" y es feliz con tan poco. Ahora estoy rodeada de gente a la cual le explico que no es que sea una Amelie potenciada, sino que vengo de ver cómo caía el cielo razo en el aula 23, y que ver una pared bien pintada ya me sorprende (y ni hablar de la fuentecita del patio... que me da un touch de vergüenza decir que existe). Ahora voy contenta por los pasillos saludando gente. Ahora sé el nombre del que tengo al lado.
Ahora estoy ansiosa por entrar en clima, y porque nos llenen de actividades. Ahora no pienso cuándo terminará el cuatrimestre. De hecho, no tengo idea, y es más divertido no saberlo.
Ahora también planifico adquirir las herramientas necesarias para entrar al IUNA (Instituto Universitario Nacional de Arte) o al EMAD (Escuela Municipal de Arte Dramático), y poder volver a ver alguna pared despintada.
Ahora veo la diferencia entre la pública y la privada. Ahora disfruto esto, y aquello.

Ahora quiero aprender mil cosas. Ahora necesito trabajar para seguir sosteniendo esta posibilidad que tengo... ahora.

jueves, 23 de agosto de 2007

La vida me enseña

Antes de caer en la desesperación, busco en el fondo de mi ser un impulso, que me lleve a un cambio, y así me ven, saltando de aquí para allá; a veces estoy arriba, bien alto, y otras abajo...

es que aprendí a evitar quedar tirada en el piso.


Mis últimos 3 posts son bastante reiterativos, pero es lo que me pasa. Escribo para mí.

sábado, 18 de agosto de 2007

No es por presumir....

... Pero es increíble cómo me propongo algo y llego a ese objetivo con más facilidad de la que creía necesaria.

Una, dos, y tres veces.


Edit: Aprendí a hacer depósitos! Y ésto sí que no me lo propuse.

lunes, 13 de agosto de 2007

No soy de aquí ni soy de allá...

Yo siempre quiero un poco más, nada nunca me llena por completo. El estado de plenitud me dura tres meses, dos meses, un rato. Vivo picoteando, buscando algo. No importa dónde termine. Algo. Busco por aquí, busco por allí. Intento sacearme, y siempre quiero más. Mi vida sube y baja, va y viene. Un poco de esto, un poco de aquello. Un rato así, un rato asá. Cambio constante. Evasión de la rutina. Lo extenso me aburre, le pierdo interés. Lo monótono es aburrido. Las cosas y personas que no cambian, aburren.
Probar, conocer, re-conocer, intentar, investigar, indagar. Necesidad de tener todo al alcance de mi mano. Búsqueda constante de herramientas útiles.

...Y abandono.
No todo lo que encuentro es lo que busco, lo que necesito.


Algunos días (¿lunes?) me despierto sin que nada me conforme. Desesperada por vivir más. Sedienta de actividades.


Lo contradictorio es que hay cosas que siempre serán de determinada forma, como ciertos gustos y cosas mías, que me siguen apasionando.

sábado, 11 de agosto de 2007

Venís, garpás y listo!

Odio ir al banco.
Lo odio. No sé manejarme con los cajeros. Y nunca voy a saber.

Fui tres veces a hacer un maldito depósito.
Primera experiencia: Mala. Tuve que volver a casa con el cheque en la mano, y ya eran casi las 15 hs.
Segunda experiencia: Directamente la borré de mi mente.
Tercera experiencia: Fue esta semana. Me tiraba un error con la tarjeta. Cual mayor de 55 años, terminó depositando la plata la chica que te ayuda si sos ancianito.

Yo estoy hecha para el RapiPago, para el PagoFácil. Nada de Santander Río, nada de Banelco. Nada de autoservicio. A mí cobrame como corresponde.
Y no me mandes al banco. Porque no sé ir al banco.




No, soy una niña. Depende de mis padres para sobrevivir. Sí señor.

lunes, 6 de agosto de 2007

Andá al psicólogo, nena.

Con muchas situaciones, siento que a mi psicóloga, más que contarle o explicarle lo que me pasa, le paso factura de mis actos. Como si más que la necesidad, tuviera la obligación de contarle sobre un suceso/pensamiento determinado.
Por ejemplo, yo vivo comparando mi vida actual con mi vida pasada. Pero lo hago como deporte, como maldita costumbre mía y no desde lo que me afecta, porque se supone que no me afecta.
Yo sé que tal cosa es completamente distinta a lo que era antes, que me desenvuelvo de otra forma, que reacciono diferente a como lo hacía cuando era una dominada por las situaciones de la vida. Y puedo estar una sesión entera hablando de eso. Es decir, comparando lo que me pasaba con lo que me pasa hoy en día.

Ella me lleva a hablar y darle cierta relevancia a algo/alguien que en ese momento no siento que se la merezca. Y como consecuencia, los últimos días pensé en eso.
También dice que mi actitud de hacer cosas para no pensar está mal. Es que yo soy ¿un poco? obsesiva, y sé que si me detengo en la vida, me dedico a pensar en X tema, porque soy una enferma, no porque no lo haya elaborado lo suficiente.
O como hoy, que me puse a leer cosas que escribía hace 2-3 años.

Es curioso que la semana pasada no haya ido a terapia, y estos últimos días esté pensando en ese tema al que ella me hace volver. ¿Será ella que me lo trae o soy yo que hablo siempre de lo mismo, cambiándole el nombre, canalizándolo por otro lado?¿O pensará que quiero reprimir todo?

También le miento y oculto detalles. No puedo evitarlo, por vergüenza, o porque me hago la superada, pero no le digo todo, nunca. Y si me pregunta qué pienso/siento respecto de algo, exagero, quizá diga lo que me gustaría que sea, y no lo que es.

Estoy jugadísima, ¿cómo le digo que a veces divago? Ocultarle info al terapeuta es el colmo!

Y pensar que es tan fácil decir "Ay, cómo le vas a mentir a tu psicólogo?". Es que hay cosas que no me da la cara para decirle. Como cuando le cuento detalles de mis traumas y me mira con cara de"cómo es posible que esto sea real, pero sos tonta, o te hacías?"

Ni hablar de esos "detallitos" que andan dando vueltas, y que cuando me tiró una punta me hice la boluda.

Y algo que me mata: Si es mi primer terapeuta, ¿cómo puedo darme cuenta si es muy buena, buena, un poco mala, o pésima? Porque convengamos que muuuuucho más de lo que pienso yo no me dice. Quizá esa es su función como Psicóloga, o tal vez sea porque tengo todo bastante analizado, calculado, por mi intento de tener bajo control todo lo que me pasa, que me viene saliendo bastante bien. Si te preguntás si eso me hace ser cerrada: Obvio.



Gente analizada, quiero leer sus experiencias o comentarios por favooooor!

domingo, 5 de agosto de 2007

¿Por qué Sibarita es tan rica?

Cómo me rompe las bolas (no, no me molesta, me rompe las bolas) que me dejen colgada cuando estoy hablando por Msn. Uno tipea para alguien, y ese alguien deja de contestar, mágicamente. Los odio cuando hacen eso.
Se merecerían que los cuelgue yo, pero sin embargo no lo hago, para mostrarles que yo soy mejor!



No me vengan con que me quieren evadir, sé muy bien cuándo es así y cuándo no. O quién quiere evadirme y quién no.

jueves, 2 de agosto de 2007

Me quiere, no me quiere

Todavía no sé si quiero o no a los novios de mis hermanas.
Por momentos me caen muy mal, y por otros... muy bien.